Muchas personas “no se permiten” tener una buena autoestima porque temen acabar siendo unas “creídas” o prepotentes.Relacionan la alta autoestima con una falta de humildad. Es un error muy común. Lo contrario a la soberbia es la humildad, y ésta, es necesaria para forjar una buena autoestima. La palabra “humildad” viene del latín, y tiene su raiz en “humus» que significa “tierra”. Sería algo así como tener los pies en la tierra. Saber “lo que hay”, y aceptar tanto lo positivo como lo negativo. Las personas soberbias, no tienen los pies en la tierra, sino en un pedestal. Las personas con buena autoestima se conocen bien, y sobre lo que conocen de sí mismos, hacen una valoración. Como se conocen, no necesitan, tanto como otros, saber lo que los demás opinan sobre ellos. Pueden reconocer los logros de los otros sin sentirse inferiores. Pueden admirar y celebrar el bien de los otros sin envidiar. En su trato con los demás no van buscando impresionar, no necesitan la admiración de los otros, ni poner a los demas por debajo para sentirse bien. Las personas soberbias no tienen los pies en la tierra, no la conocen. Los demás se lo tienen que contar… por eso para sentirse bien necesitan ser admirados. Creen, que si no están por encima de los demás, es como si no valieran nada. No conocen la tierra, la realidad, no se conocen ni se valoran a sí mismos. Les da miedo conocerse, y por eso se suben a su pedestal.#Psicología#Autoestima#Desarrollopeesonal#Salud#Psicoterapia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.